lunes, mayo 01, 2006

HISTORIAS ADOLESCENTES EN MEDIO DE LA NADA

FOTO: Escena de "Glue"

Esto escribí para el Diario Siete el lunes 24 de abril, llegando desde Buenos Aires tras una pasada por el BAFICI, lo posteo tarde, pero aquí queda:


En medio de la vorágine de un festival con más de 300 títulos en 13 días, donde es imposible verlo todo y menos sacar conclusiones (salvo que hay vida más allá de Hollywood), aventuramos una pequeña selección de cierta temática común: cine sobre jóvenes y su angustia existencial. No es nuevo, pero se hace recurrente.

La abismante oferta de películas que ofrecía el 8° Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI), cuya clausura fue la noche del sábado, hace difícil poder constatar alguna temática común entre los más de 300 títulos que poblaron las casi mil agotadoras funciones realizadas en los 13 días que duró este importante encuentro cinéfilo.

Ayer domingo continuaba la exhibición de films en el enorme complejo de Hoyts Abasto, cuartel general de este evento que es pura entropía y que este año convocó a 234.200 espectadores, un 27% más que el año pasado. Entre organizadores, periodistas, críticos, realizadores, productores e invitados en general, estaba el público que repleta la sala hasta de la película con menos información previa. Jóvenes la mayoría, que hacen malabares para poder ver tal o cual título entre la marea abrumadora de estrenos.

Y son los jóvenes precisamente, quizás, el mayor nexo que se puede apreciar en algunas de las muchas películas (insisto, demasiadas para generalizar o aventurar grandes teorías), ya que en cintas muy diferentes de origen aún más diverso, se alcanza a apreciar cierta sintonía común, una brisa al menos, que huele a espíritu adolescente.

Ya sea de Oriente o Europa, incluso de Argentina y por qué no, de Chile, las películas que muestran jóvenes flotando en la nada, a la deriva en un mundo hostil y ajeno y que parecen solo motivarse –a veces, y no por mucho tiempo- por el sexo o la droga, son un pequeño núcleo que se pudo advertir en el Bafici. No por nada, quizás, la representante chilena en el Selección Oficial, sea una ópera prima sobre un grupo de jóvenes confundidos, sexo y drogas (“La sagrada familia”).

A eso se suma que la gran ganadora de este octavo capítulo del Bafici sea la argentina “Glue”. Si bien el documental “En el hoyo”, del mexicano Juan Carlos Rulfo (hijo del famoso escritor), ganó la competencia internacional, la cinta del realizador Alexis Dos Santos (34 años) obtuvo el premio en el rubro local.

“GLUE”, que tiene como subtítulo: “Historia adolescente en medio de la nada” es una historia sobre un adolescente llamado Lucas (Nahuel Pérez), hijo de una familia disfuncional que pasa el verano en un pueblo casi desierto con unos amigos, con los que tiene una banda de rock. Dos chicos y una chica, besos con lengua, calor y angustia existencial

“LINDA LINDA LINDA“ de Nobuhiro Yamashita: Tres chicas japonesas y una coreana forman una banda de rock en su colegio para competir en un festival musical. Actitud y templanza juvenil oriental en una típica, pero encantadora, historia de crecimiento. El título en español del film, es por la canción que interpretan: cover del hit de la legendaria banda de punk japonés, The Blue Hearts.

“LE DOUX AMOUR DES HOMMES”, de Jean Paul Civeyrac. Un joven a aspirante a escritor algo perdido en la vida, va de cama en cama, hasta que se enamora de la que no debe: chica guapa, drogadicta y que se muere de repente dejándolo sumido en una aún más profunda duda existencial.

“LA PERRERA”, de Manuel Nieto. El asistente de Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll (los de “25 Watts” y “Whisky”), cuenta la historia de David, un joven uruguayo que no logra encontrar su lugar en el mundo. Para eso busca edificar su casa con sus propias manos. Verano, sol, y las cosas que no avanzan.

“BLACK BRUSH”, de Roland Vranik. Desde hungría llega otra visión de la juventud desperanzada vida de un grupo de adolescentes ociosos y drogos en plan de comedia que se limita a presentar los acontecimientos en un tono eso sí, algo alucinógeno.

“LOVE & HAPINESS”, de Kristina Humle. ¿Adivinen qué? Más angustia existencial juvenil, esta vez producto de vivir en un pueblo sueco de 5 mil habitantes y tener a la madre muerta. Minna ya sufre los rigores de la adultez, pero aún no puede disfrutar sus beneficios.

“EROTIC CHAOS BOYS”, de Choi Jin-Sung. Un joven cineasta coreano enamorado de una documentalista japonesa y sus tribulaciones. Hecho con un costo irrisorio y en plan diario de vida sobre las dificultades del amor.

“LO MAS BONITO Y MIS MEJORES AÑOS”, de Martín Boulocq. Una ópera prima sobre un triángulo post adolescente y urbano en Cochabamba. Y según los programadores tiene algo de Dogma “y tanto sentimiento como modernidad”.


SOBREDOSIS DE BAFICI

Más de mil funciones, 300 títulos, 13 días, 40 secciones, 234 mil 200 espectadores y un agote para todo el que haya querido tratar de ver todo lo que valía la pena ver. Secciones enteras dedicadas sólo a Rossellini, Jan Svankmajer, junto a lo ultimo de Lars Von Trier y Terry Gilliam por ejemplo. Y todo el cine que aún está por descubrirse. El Bafici trata de estar a la vanguardia. Y muchas veces lo consigue.

Funciones agotadas y largas filas que hicieron reclamar a algunos. También se echaba de menos más instancias de encuentro con algunos de los invitados célebres.

Otra tendencia que se confirma. El documental la lleva. Además de ganar el de Juan Carlos Rulfo, hubo gran cantidad de material de excepción. Y a ratos, daba la sensación que había más y mejores documentales, que cintas de ficción.

3 comentarios:

smoked eyes dijo...

Daniel:
Me interesa muchísimo eso de la angustia existencial y me llama la atención este halo de tristeza, desesperanza y sublimación que veo en las generaciones más jóvenes(aunque cuando éramos jóvenes también eran nuestros síntomas, y para algunos siguen siéndolo).

Veo también una veta de reflexión y reflejo en las realizaciones audiovisuales actuales... gracias por la reseña...¿algo de eso se podrá ver al otro lado de la cordillera?

Aerolito dijo...

Los pendejos la llevan, si bien el tema de la angustia adolescente es atemporal, o sea la palabra viene de "adolecer", me parece que hoy los canales de expresión de tanta disconformidad o abulia interna proveniente del exterior son mucho y lejos más choros que antaño. Hay un montón de signos o más bien simbolos de esta generación más chica que deben ser explorados desde cualquier ámbito o mirada, ya sea el cine, las cs sociales, y un largo etcetera. Me refiero a su rollo con la sexualidad (mezcla de una gran libertad, con mucho de pinta mono pero siempre con grandes ganas de sentir), está todo el rollo con el cuerpo adolescente como territorio de poder, autonomía e inclusión social ,llámese a través de pearcing, tatuajes, pasando hasta por los derechos sexuales reproductivos...en fin el tema da pa mucho y si, es verdad, en BAFICI la sobrepoblación de pelis de este tipo era casi agobiante y solo se correspondía con la agobiante sobrepoblación de pendex con zapatillas Converse atestando ese cuico mall. Lo que es yo, aún impregnada de "teen spirit" me sentí un poquito mareada entre tanta cosa para ver oye. Menos mal tuve buena compañía y no ver TODAS las pelis no importó mucho jejeje
besos

Camila dijo...

234.000 espectadores es un montón, creo que ya se puede dar por satisfecho ya que mucha gente estuvo dejando de ir a trabajar, estudiar o lo que sea para poder asistir al festival. Yo creo que la convocatoria tuvo tanto éxito también porque era en el hoyts del abasto que queda en el centro de BSAS y todos tienen algún medio de transporte para llegar. Me alegro que se haya dado!
Cami