jueves, abril 13, 2006

LA SAGRADA FAMILIA


Durante tres días, el feriado de Semana Santa, una familia se dispone a pasarlo juntos en su casa en la playa. Además del padre, la madre y el hijo, está la novia del chico, a la que esperan con cierta ansiedad, ya que es la primera vez que sus progenitores la conocerán.
Con esta simple premisa y el contexto de una fecha cargada de simbolismo en una sociedad que se dice católica, pero llena de contradicciones, el director Sebastián Campos ha realizado su primera película, que se estrena en la misma fecha en que está situada la acción, después de un recorrido por varios festivales –nacionales y extranjeros- donde ha logrado premios y una importante presencia.
Cinta modesta en su producción y pretensiones, destaca por su formato libre y de apuesta a la improvisación, donde más allá de las ideas, se la juega por el trabajo actoral y la fuerza interpretativa de un elenco que logra momentos cargados de verdad.
El hijo (Néstor Cantillana) tiene cuentas pendientes con su padre (Sergio Hernández), un destacado arquitecto, al que el joven parece achacar muchas de sus frustraciones por sentirse disminuido ante su éxito y su personalidad. La madre (Coca Guazzini) cumple el rol de la típica madre abnegada que por una parte parece preocupada de sus propios asuntos y no alcanza a dimensionar el desastre inminente, pero que lucha por mantener a flote una familia que, como suele pasar, vive más de las apariencias que de la realidad.
La llegada de la joven (Patricia Lopez), marca el inicio de un conflicto que develará las grietas en la estructura familiar. Su desenfado, su abierta sensualidad y el uso de las drogas, creará un clima donde florecerán surgirán los desencuentros, las dudas, las confusiones y las crisis que se arrastran en ese núcleo, desembocarán en actos que tienen mucho de condenación y a la vez de esperanza.
La presencia de otros personajes, como la misteriosa chica con voto de silencio (Macarena Teke) y dos amigos que también sufrirán las consecuencias de las pasiones desatadas durante el calvario de ese fin de semana, completan el panorama de esta historia íntima, que a la vez tiene mucho de metáfora del Chile actual.
La apuesta de realización de Campos y su equipo, toma cuerpo gracias al compromiso de los actores en un arriesgado ejercicio donde las conversaciones surgen espontáneas y llenas de fuerza, alcanzando momentos cargados de ternura (la relación entre los personajes de Cantillana y Teke) y otros de un realismo sorprendente y muy verdaderos (el speech de Coca Guazzini en la mesa).
A pesar de trabajar con ciertos tópicos que pueden caer en los clichés (la familia que no es lo que aparenta, el simbolismo cristológico), la película sale airosa en su apuesta, precisamente debido a la fórmula elegida para su puesta en escena. Las ideas que rondan, y que tiene que ver con situaciones altamente reconocibles en una gran cantidad de familias chilenas, propias de una sociedad que muta y se debate en la contradicción con sus valores tradicionales, son expuestas desde el interior de los personajes-actores, que buscan en sus propios referentes y experiencias.
La ausencia de guión, el uso de la improvisación, los diálogos espontáneos, el pie forzado de una convivencia real, intensa, con un rodaje en orden cronológico, sin pausa, donde los actores nunca abandonan a sus personajes, da como resultado una experiencia a ratos alucinante, muy potente y que sin duda aporta con frescura al panorama cinematográfico actual.

LA SAGRADA FAMILIA. Chile, 2005. Dirección: Sebastián Campos. Elenco: Néstor Cantillana, Patricia López, Sergio Hernández, Coca Guazzini, Macarena Teke, Juan Pablo Miranda, Mauricio Diocares.

2 comentarios:

David Robert Jones dijo...

SOS GRANDE OLAVE

TE SIGO DESDE CHILE V/S HOLLYWOOD

AGUANTE, CREO QUE FUE UN MILAGRO DE SEMANA SANTA DAR CON ESTE BLOG.

SALUDOS CHE

smoked eyes dijo...

Confieso que no la he visto... pero hay algo en sus actores y su director que no me convence del todo, he leido buenas criticas, pero ese temita de las familias cuiconas en decadencia moral como que me tiene media chata....

saludos